En un giro inesperado de la agenda presidencial, el mandatario argentino Javier Milei y su hermana Karina han decidido emprender un viaje a Egipto con la intención de estudiar de cerca las pirámides. Según fuentes oficiales, el presidente busca “interiorizarse sobre la estructura y funcionamiento de estos monumentos milenarios”.
Sin embargo, la comparación inevitable con otro tipo de pirámides, aquellas financieras que lo han puesto en apuros recientemente, no tardó en surgir.
El jefe de Estado, quien en el pasado fue señalado por su cercanía con $Libra, un esquemas de inversión cripto de dudosa legalidad, ha sido víctima de estafas piramidales que erosionaron su credibilidad y la de su entorno. En este sentido, su visita a Egipto ha despertado todo tipo de especulaciones y comentarios irónicos en la arena política y mediática. “Esperemos que esta vez aprenda cómo sostener una pirámide sin que se derrumbe”, ironizó un analista económico en un programa de televisión.
Las pirámides egipcias, construidas hace miles de años y aún en pie, contrastan fuertemente con los esquemas financieros fraudulentos que colapsan en cuanto la base de inversores deja de crecer. Mientras que las primeras son un símbolo de estabilidad y legado histórico, las segundas representan la volatilidad y la fragilidad de las promesas económicas vacías.
Desde el gobierno han insistido en que el viaje es estrictamente cultural y que el presidente aprovechará la oportunidad para fortalecer relaciones diplomáticas con Egipto. No obstante, en redes sociales los memes y comentarios satíricos ya se han hecho eco de la coincidencia. “Las pirámides egipcias duraron milenios; las financieras, solo unos meses. Ojalá el presidente aprenda la diferencia”, escribió un usuario en X (antes Twitter).
El mandatario visitará la Gran Pirámide de Guiza, donde recibirá una explicación sobre su construcción y el sistema de trabajo que permitió su edificación. Según allegados, está particularmente interesado en entender cómo una estructura tan grande se mantuvo en pie sin necesidad de captar nuevos inversores.
A la espera de más detalles sobre su gira, queda la duda de si el presidente regresará con nuevas enseñanzas sobre la solidez estructural o si simplemente tomará notas para su próximo movimiento financiero.